Porsche: implementación integral de un taller de desabolladura y pintura
Junio 2020
Un proyecto de gran escala desarrollado para responder a los estándares de una marca de primer nivel
En junio de 2020, ACO llevó adelante la implementación completa del taller de desabolladura y pintura de Porsche, desarrollando una solución integral que reunió equipamiento especializado, áreas de preparación, sistemas de extracción, redes de aire comprimido y distintas zonas de trabajo.
El desafío no consistía simplemente en instalar equipos individuales. El proyecto requería integrar múltiples procesos dentro de un mismo taller, asegurando que cada zona funcionara correctamente y que el conjunto permitiera desarrollar una operación ordenada, eficiente y acorde con las exigencias técnicas de la marca.
La ejecución completa del montaje se desarrolló durante cuatro meses e involucró diferentes especialidades, tecnologías y áreas de trabajo.

Dos cabinas de pintura tipo túnel
Uno de los elementos centrales del proyecto fue la instalación de dos cabinas de pintura tipo túnel, equipadas con un sistema de paneles endotérmicos y grupos instalados sobre el techo.
Esta configuración permite concentrar en una misma línea las distintas etapas asociadas al proceso de pintado, aprovechando mejor el espacio y facilitando un flujo de trabajo más continuo entre la preparación, aplicación de pintura y terminación de los vehículos.
La incorporación de paneles endotérmicos entrega una solución especializada para controlar y acelerar los procesos de secado, contribuyendo a reducir los tiempos de trabajo y a conseguir terminaciones consistentes.

Laboratorio de pintura completamente equipado
El proyecto consideró también la implementación de un laboratorio destinado a la preparación y manejo de pinturas.
Esta área fue equipada con:
- Lavadoras de pistolas.
- Mesones de trabajo.
- Cabina de muestreo.
- Espacios destinados a la preparación de materiales.
La existencia de un laboratorio independiente permite organizar correctamente los procesos de preparación de colores, limpieza de herramientas y realización de muestras, manteniendo estas tareas separadas de las áreas principales de reparación y pintura.
Esto contribuye a una operación más ordenada, limpia y controlada, especialmente importante en trabajos que requieren altos niveles de precisión en la preparación y reproducción de colores.
Áreas especializadas de preparación
Para responder a los distintos tipos de reparación, se implementaron dos zonas de preparación rápida, equipadas con elevadores neumáticos bajo piso.
Al quedar integrados en el pavimento, estos elevadores permiten trabajar alrededor del vehículo con mayor libertad, manteniendo el área despejada y facilitando las tareas de preparación.
Una de estas áreas cuenta, además, con un puente infrarrojo destinado a acelerar los procesos de secado y curado. Esta tecnología permite aplicar calor de forma focalizada sobre la superficie trabajada, siendo especialmente útil para reparaciones rápidas y trabajos localizados.
Adicionalmente, se habilitaron cinco zonas de preparación, cada una con su respectivo grupo de extracción y con cortinas eléctricas para separar los espacios de trabajo.
Esta configuración permite desarrollar varios procesos simultáneamente, ayudando a controlar partículas y contaminantes, y evitando interferencias entre los trabajos realizados en cada área.

Zona exclusiva para trabajos en aluminio
El taller incorporó también una zona especialmente destinada a la reparación de componentes y carrocerías de aluminio.
La separación de esta área es fundamental, ya que el aluminio requiere procedimientos, herramientas y condiciones de trabajo diferentes a las utilizadas con el acero convencional. Mantener ambos procesos separados ayuda a evitar la contaminación cruzada de partículas y permite realizar reparaciones bajo condiciones más controladas.
La incorporación de esta zona especializada prepara al taller para trabajar correctamente con vehículos que utilizan aluminio en su construcción, una característica cada vez más frecuente en modelos de alta gama.
Equipamiento para reparación estructural y mecánica
Como parte de la solución, ACO instaló un sistema Multibench para trabajos de reparación y enderezado de carrocerías.
El proyecto incluyó, además:
- Tres elevadores de dos columnas.
- Una alineadora.
- Equipamiento para trabajos de reparación estructural.
- Distintas estaciones para intervención mecánica y de carrocería.
La combinación de estos equipos amplía la capacidad del taller para atender desde reparaciones menores hasta trabajos que requieren medición, corrección estructural, elevación y alineación del vehículo.

Sistema centralizado de aire comprimido
Para abastecer las distintas herramientas y zonas de trabajo, se instaló un compresor de tornillo junto con una red de distribución de aire comprimido para el taller.
El sistema puede ser monitoreado directamente desde el escritorio del jefe de taller, facilitando la supervisión de su funcionamiento y permitiendo mantener un mayor control sobre una infraestructura crítica para la operación.
La red de aire fue diseñada para entregar suministro a las diferentes estaciones, evitando depender de soluciones aisladas y permitiendo que los equipos neumáticos funcionen como parte de un sistema centralizado.
Zona de lavado de vehículos
La implementación se completó con una zona de lavado equipada con hidrolavadoras, destinada a apoyar los procesos de limpieza y terminación de los vehículos.
Esta área permite incorporar el lavado dentro del flujo general del taller, evitando traslados innecesarios y ayudando a entregar los vehículos en condiciones acordes con el estándar esperado.
Una solución completa, integrada por ACO
Durante cuatro meses de ejecución, ACO coordinó el montaje de las diferentes áreas y sistemas que forman parte del taller: cabinas de pintura, zonas de preparación, extracción, laboratorio, reparación estructural, elevación, alineación, lavado y aire comprimido.
El valor principal de este proyecto estuvo en la integración. Cada equipo debía funcionar correctamente por sí solo, pero también debía conectarse con los demás procesos para formar un taller coherente, funcional y preparado para una operación de alta exigencia.
El resultado fue la implementación de un taller completo de desabolladura y pintura, con áreas diferenciadas para cada etapa del proceso y tecnología especializada para trabajar con distintos tipos de reparaciones y materiales.
Este proyecto demuestra la capacidad de ACO para abordar instalaciones de gran escala, combinando asesoría, equipamiento, montaje e integración técnica dentro de una misma solución.
